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miércoles, 3 de junio de 2015

Mad Max, salvajes de autopista (Mad Max, 1979) de George Miller

En un futuro posnuclear, Max Rockatansky, un policía encargado de la vigilancia de una autopista, tendrá que vérselas con unos criminales que actúan como vándalos, sembrando el pánico por las carreteras. Cuando, durante una persecución, Max acaba con Nightrider, el líder del violento grupo, el resto de la banda jura vengar su muerte.


Película de culto de acción en un futuro pos-apocalíptico que tuvo un gran éxito en su momento y se ha convertido en una de las película más emblemáticas del cine australiano. También impulsó la carrera de Mel Gibson y sirvió de inspiración para multitud de películas y para crear una nueva estética.

La trama es una simple ofensa-venganza y el protagonista un policía abrumado por la violencia que acaba desencadenando sus impulsos y descargándolos sobre sus enemigos. Nada especialmente nuevo. Lo que destaca en la película son las escena de acción, Miller sabe como transmitir la adrenalina de las carreras y la crudeza y brutalidad de un mundo corrupto y lleno de violencia.


El mayor problema de la película cae sobre la producción, aunque es un problema comprensible. Se supone que la película se sitúa en un mundo pos-apocalíptico, pero cuesta apreciarlos en sus escenarios, que parecen localizaciones normales de Australia, sin ninguna modificación, solo cuidando que se viera bastante sucio. Las siguientes entregas no volverían a caer en el mismo error. Por otro lado, los antagonistas, los motoristas, tienen una caracterización ridícula y muy desfasada.


Mad Max tiene buen ritmo, resulta trepidante y un entretenimiento de primer. Pero no destaca en nada más. Lo mas atractivo, sobretodo, es su mundo, si te gusta te encantara.


6/10


jueves, 30 de abril de 2015

El frio verano del 53 (Kholodnoe leto pyatdesyat tretego, 1987) de Aleksandr Proshkin

En el verano de 1953, tras la muerte de Stalin y la deteción de Lavrenti Beria, el gobierno soviético promulga el decreto "Sobre la amnistía" que libera de los campamentos de trabajo a miles de presos. En una remota aldea del norte se esconden dos de ellos, el ingeniero Nikolai Starobogatov, acusado de ser espía inglés, y el capitán de un regimiento de reconocimiento Sergei Basargin, denostado por haber sido prisionero en un campo nazi y después de fugarse haberse reincorporado a sus tropas.


El frio verano del 53 es una mirada atrás hacia la época de la desestalinización, una película abiertamente política que trata de captar los aciertos y los errores de la nueva política soviética. Se centra en la amnistía a los presos políticos, pero también presos comunes. Un grupo de delincuentes amnistiados atacan un pueblo de pescadores para robar todo cuanto puedan. Los 2 presoso políticos que se encontraban refugiados en el pueblo son los que se encargan de defenderlo y los que, al final, se convierten en héroes. Se trata de captar la injusticia que se cometió con ellos, pues fueron calificados de traidores, y de cambiar su imagen por la de víctimas y de patriotas sacrificados.


También se podría hacer una analogía entre los asaltantes y los capitalista, pues su líder carga contra el socialismo con un argumento propio de los anticomunista, que el comunismo reparte pobreza, y después hace un llamamiento a coger cuanto uno quiera de los demás, o sea, lo que los comunistas entienden que hace la clase burguesa al explotar el trabajador y apropiarse de su trabajo. De todas formas, me ha parecido una película un tanto simplona, pero también puede ser debido a que, debido a mi desconocimiento del tema, no capte todas las referencias y críticas.


Para mi, lo mejor de la película es el apartado técnico: la puesta en escena, con localizaciones bellísimas en escenarios naturales y una aldea de pescadores; el uso predominante de sonidos en la banda sonora y la fotografía en tonos verdes y azules en exteriores, y grises y marrones en interiores. Me molesta un poco la música, demasiado ochentera para mi gusto.


En definitiva, un estimable ejercicio de justicia histórica y un tratamiento formal notable para una película interesante y entretenida.


7/10