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domingo, 31 de mayo de 2015

Amanece, que no es poco (ídem, 1989) de José Luis Cuerda

Teodoro, un ingeniero español que es profesor en la Universidad de Oklahoma, regresa a España para disfrutar de un año sabático. Al llegar, se entera de que su padre ha matado a su madre y, para compensarlo de la pérdida, le ha comprado una moto con sidecar para viajar juntos. Así es como llegan a un remoto pueblo de montaña que parece desierto; lo que ocurre es que todos los vecinos están en la iglesia, porque la misa es un auténtico espectáculo. Padre e hijo asisten a las elecciones que se celebran cada año para designar alcalde, cura, maestro y puta. Además, al pueblo ha llegado un grupo de estudiantes de una universidad norteamericana, unos meteorólogos belgas, un grupo de disidentes de los Coros del Ejército Ruso e incluso invasores camuflados de un pueblo cercano.


Esperpéntica película de humor absurdo y rural que se ha convertido, con el tiempo, en una película de culto. La película casi no tiene trama, se estructura a base de gags, muchos de los cuales no tienen relevancia para la trama.

Resulta un poco difícil discernir entre los gags con significado o crítica a la realidad y los gags simples y sin mayor pretensión que divertir. La crítica a la vieja España, con esa omnipresencia de la religión, el papel de la Guardia Civil en el gobierno, etc; es bastante obvia.


Pero también se puede entender la película como una crítica a la Transición: la película está ambientada en los años 70, al inicio de la trama el alcalde llega con una mujer que es recibida con entusiasmo y que todo el mundo quiere hacer comunal, el cura y el jefe de la Guardia Civil, etc. Todo ello, y algunas cosas más, haría referencia a la llegada de la democracia y a su resultado, pues al final no cambia casi nada y la mujer no llega a ser nunca comunal, así como las dos referencia al 23-F.

Posee un humor desternillante, constante y fluido, con escenas míticas como la del hombre que brota del suelo o la de Resines y Ciges juntos en la cama. La realización es un poco pobre, con transiciones chocantes y mal resuelta o discontinuidades gráficas graves. La fotografía y la banda sonora tampoco destacan demasiado.


Película muy entretenida, curiosa y sugerente. Puede verse muchas veces, expresar nuevas ideas y no perder frescura. Es técnicamente pobre, pero su humor absurdo, sucio y patético lo aguanta perfectamente.


7/10